Input lag: por qué tus clics tardan en verse y cómo reducirlo
El tiempo entre que pulsas y lo ves en pantalla. De dónde sale el retraso, por qué no es lo mismo que el ping y qué ajustes lo reducen de verdad.
Disparas y el disparo aparece un instante después. Ese retraso entre tu acción (un clic, una tecla) y su resultado en la pantalla es el input lag, o, como lo llama NVIDIA, la latencia del sistema (de «clic a pantalla»). En un juego competitivo, unas decenas de milisegundos pueden decidir quién dispara primero.
No es lo mismo que el ping
El ping es lo que tarda tu partida en comunicarse con el servidor por internet; depende de tu conexión y de lo lejos que esté el servidor (lo tienes en ping alto y lag en juegos). El input lag ocurre dentro de tu casa: en tu ratón, tu ordenador y tu pantalla. Se nota también jugando sin conexión.
De dónde sale el retraso
NVIDIA lo divide en etapas:
- El periférico: lo que tardan el ratón o el teclado en procesar la pulsación y enviarla al ordenador.
- El juego (procesador): lo que tarda el procesador en leer tu acción, actualizar el mundo del juego y preparar la imagen.
- El renderizado (tarjeta gráfica): desde que la imagen entra en la cola de renderizado hasta que la tarjeta gráfica termina de dibujarla.
- La pantalla: lo que tarda el monitor o la tele en mostrar la imagen ya lista.
Un truco que sorprende: cuando la tarjeta gráfica va al límite, el procesador se adelanta y prepara imágenes que esperan en esa cola. Más imágenes en cola significa más retraso, aunque los FPS sean altos.
Cómo reducirlo
Activa Reflex o Anti-Lag si el juego los tiene. NVIDIA Reflex sincroniza el procesador con la tarjeta gráfica para que le envíe el trabajo justo a tiempo y la cola se vacíe; ayuda sobre todo cuando la tarjeta gráfica va al límite. En algunos juegos tiene un modo «Activado + Boost» que reduce algo más la latencia a cambio de más consumo. En AMD, Anti-Lag 2 hace algo parecido dentro de los juegos que lo integran, y el Anti-Lag del controlador ajusta los tiempos de las imágenes en el resto. Los dos fabricantes ofrecen además un contador de latencia en pantalla para medirlo.
Más FPS y más hercios. Con más imágenes por segundo, cada una tarda menos en llegar. Un monitor de 144 Hz o más muestra antes cada imagen nueva; comprueba que funciona a esa frecuencia con nuestro test de frecuencia de refresco y, si no, mira monitor de 144 Hz que funciona a 60 Hz.
La pantalla, en modo juego. Muchas teles procesan la imagen para mejorarla, y eso añade retraso. Activa el modo juego de la tele o del monitor, que desactiva parte de ese procesado.
Ratón y teclado por cable o con receptor propio. Los inalámbricos actuales con receptor USB son muy rápidos; el Bluetooth suele tener más latencia. La frecuencia de sondeo del ratón (polling rate) también influye; lo explicamos en elegir un ratón: DPI y polling rate.
Mide antes y después. Nuestro test de tiempo de reacción mide tus reflejos más toda la latencia del equipo: si cambias un ajuste y el tiempo medio baja, el cambio ha servido.
