NAS
Un dispositivo de almacenamiento conectado a la red de casa, con uno o varios discos, al que pueden acceder todos tus aparatos.
Un NAS es como un pequeño servidor de archivos: se conecta al router y todos los dispositivos de la casa pueden guardar y leer archivos en él. Muchos permiten tener dos discos con los mismos datos, para que una avería no te haga perderlos.
No sustituye a una copia fuera de casa: un robo o un incendio afectaría tanto al ordenador como al NAS.
Un ejemplo
Los móviles de toda la familia copian sus fotos cada noche al NAS del salón.
Por qué importa
Un NAS tiene sentido cuando la familia o el trabajo generan mucha información y quieres tenerla centralizada. Fotos y vídeos de todos los móviles, documentos compartidos, copias de los ordenadores y la biblioteca de música o películas pueden vivir en un único sitio accesible desde cualquier dispositivo de la casa.
A diferencia de un disco externo, está siempre encendido y accesible en red, por lo que se pueden programar copias automáticas. Muchos modelos también permiten acceder desde fuera de casa mediante aplicaciones del fabricante o una VPN, aunque abrir el NAS directamente a internet exige cuidado y actualizaciones al día.
Un NAS con varios discos puede configurarse en RAID, de modo que si un disco falla, los datos siguen disponibles en el otro. Es una protección contra averías y no contra borrados o ransomware.
Confusiones frecuentes
El RAID no es una copia de seguridad. Si borras un archivo o un ransomware lo cifra, el cambio se aplica a ambos discos al instante. Tampoco es verdad que un NAS sea solo para expertos: los modelos domésticos se configuran con asistentes bastante sencillos, aunque cuestan más y requieren mantenimiento. Y no hay que confundir un NAS con un disco duro conectado al router por USB: aquel es un pequeño ordenador con su propio sistema, usuarios y aplicaciones, y este es un disco compartido con funciones muy limitadas.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena un NAS en casa?
Si solo necesitas guardar algunas copias, un disco externo y la nube bastan. Si tienes varios usuarios, mucho material o quieres servir películas y fotos por la red, el NAS compensa.
¿Qué discos debo usar en un NAS?
Los fabricantes recomiendan discos pensados para NAS, porque están diseñados para funcionar encendidos de forma continua y toleran mejor las vibraciones de varios discos juntos.