Prompt
El texto con el que le pides algo a una inteligencia artificial: tu pregunta o instrucción.
La calidad de la respuesta depende mucho del prompt. Funcionan mejor las instrucciones con contexto, una tarea concreta, el formato deseado y, si hace falta, ejemplos.
En un prompt nunca deberían ir contraseñas, datos de salud ni información confidencial de otras personas.
Un ejemplo
«Resume estos apuntes en cinco puntos para estudiar, sin tecnicismos» es un prompt mucho más útil que «resume esto».
Por qué importa
La calidad de lo que te devuelve una IA depende mucho de cómo se lo pides. Un prompt vago produce respuestas genéricas; uno bien planteado ahorra varias vueltas. Aprender a escribirlos es hoy una habilidad práctica para estudiar, trabajar o programar con ayuda de la IA.
Conviene ser concreto: indica qué quieres, para quién, con qué formato y longitud, y aporta el contexto o los datos necesarios. Dar un ejemplo del resultado esperado suele ayudar bastante. Si la primera respuesta no sirve, es mejor corregir con indicaciones claras en la siguiente petición que empezar desde cero.
Confusiones frecuentes
Es habitual pensar que existen frases mágicas que desbloquean mejores respuestas. Lo que funciona es la claridad y el contexto, no trucos. Tampoco hay que confundir el prompt con el comando de una terminal, aunque en ese contexto también se use la palabra «prompt» para el indicador donde se escribe. Y un prompt largo no es necesariamente mejor que uno preciso.
Preguntas frecuentes
¿Cómo escribo un buen prompt?
Di la tarea, el contexto, el público, el formato que quieres y, si puedes, un ejemplo. Después ajusta la respuesta con indicaciones concretas.
¿Debo poner datos personales en un prompt?
Mejor no. Lo que escribes puede almacenarse según la política del servicio. Evita contraseñas, datos sensibles o documentos confidenciales.