Diccionario

JSON

Un formato de texto sencillo para guardar e intercambiar datos estructurados, muy usado por las APIs web.

JSON representa datos con objetos entre llaves (pares «clave»: valor), listas entre corchetes, textos entre comillas dobles, números, true, false y null. Lo entienden prácticamente todos los lenguajes.

Pequeños fallos lo invalidan: comillas simples, una coma después del último elemento o comentarios.

Un ejemplo

{"ciudad": "Madrid", "temperatura": 18.5} es un JSON con dos datos sobre el tiempo.

Por qué importa

JSON es el formato con el que hablan casi todas las APIs y muchos archivos de configuración, así que lo encontrarás pronto al programar. Su ventaja es que es legible para las personas y fácil de procesar para casi cualquier lenguaje, lo que facilita que programas muy distintos intercambien datos.

En el día a día, saber leerlo y detectar errores te ahorra mucho tiempo. Los fallos típicos son una coma de más al final, olvidar las comillas dobles en las claves o cerrar mal una llave. Un validador o el propio editor de código te señalan la línea exacta del fallo.

Confusiones frecuentes

JSON se parece a los objetos de JavaScript, de ahí viene su nombre, pero no es igual: en JSON las claves y los textos van siempre entre comillas dobles, y no admite comentarios ni funciones. Tampoco es un lenguaje de programación: solo describe datos. Y no debe confundirse con una base de datos: es un formato de texto, no un sistema de consulta.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden poner comentarios en un JSON?

No, el formato estándar no los admite. Algunos programas aceptan variantes que sí, pero un JSON estándar con comentarios dará error.

¿Cómo leo un JSON largo?

Pégalo en un formateador o ábrelo en un editor de código, que lo muestra con sangrías y permite plegar secciones para verlo más claro.