VPN
Una conexión cifrada entre tu dispositivo y un servidor, por la que pasa todo tu tráfico de internet.
Con una VPN, tu tráfico viaja cifrado hasta el servidor de la VPN y sale a internet desde allí. Quien esté en tu misma red wifi no puede ver qué haces, y las webs ven la IP del servidor de la VPN en lugar de la tuya.
No te hace anónimo ni te protege del malware o del phishing, y el proveedor de la VPN puede ver tu tráfico, así que conviene elegirlo bien.
Un ejemplo
En el wifi de un aeropuerto activas la VPN de tu empresa para trabajar con los archivos de la oficina de forma segura.
Por qué importa
Una VPN resulta útil en situaciones concretas: proteger tu tráfico en una wifi pública, como la de un aeropuerto o una cafetería, o acceder a la red de tu empresa o de tu casa desde fuera de forma segura. Cifra la conexión entre tu equipo y el servidor de la VPN.
Eso sí, el servicio de VPN pasa a ser quien ve tu tráfico en lugar de tu operador, así que conviene elegir un proveedor de confianza y entender sus políticas. En la práctica, hoy la mayoría de webs usan HTTPS, que ya cifra el contenido, por lo que la VPN no es imprescindible para todo el mundo.
Confusiones frecuentes
Se suele creer que una VPN te hace anónimo e invulnerable. No es así: no te protege de phishing ni de descargar malware, y las webs pueden seguir identificándote por tu cuenta o por cookies. Tampoco hace tu conexión más rápida; por lo general añade algo de latencia. Cambiar tu ubicación aparente no autoriza a incumplir las condiciones de los servicios.
Preguntas frecuentes
¿Necesito una VPN en casa?
Para el uso normal no es imprescindible. Es más útil en redes públicas o para conectarte a una red privada de forma segura.
¿Son seguras las VPN gratuitas?
Hay que desconfiar: mantener servidores cuesta dinero y algunas se financian con tus datos o con publicidad. Revisa su política de privacidad antes de usarlas.